Vender o no vender la empresa familiar

16 mar. 2014

Vender o no vender la empresa familiar

Soy presidente y propietario de una pequeña empresa de productos de consumo que creó mi familia hace más de 50 años. He recibido una oferta más o menos interesante para vendérsela a una multinacional extranjera, pero no sé si me interesa seguir luchando para hacerla crecer o hacerme a un lado ante la mala situación del mercado. ¿Qué me recomiendan? P.T. Barcelona

RESPUESTA. En estas operaciones el dilema siempre está entre nadar y guardar la ropa o pensar en las siguientes generaciones familiares y no vender el negocio (aunque a veces seguir es hacer un flaco favor también a la familia). La otra dimensión clave a analizar es pensar qué tipo de directivo es: emprendedor o jugador de club (empleado).

Si vende y tiene usted el gen de emprendedor y de dueño de sí mismo, lo ideal es reinvertir el capital en otro negocio con mayor potencial. La disponibilidad de capital le generará una ocasión perfecta para abandonar sectores algo más maduros y focalizar en identificar nichos, tendencias del mercado y colocar el capital en lugares con mayores expectativas de crecimiento en el futuro.

Si vende y usted, aunque de familia emprendedora, es más jugador de club (es decir, empleado y directivo de empresa no propietario), tiene que empezar a trabajar su carrera y posicionamiento con la compañía adquiriente, hacerse fuerte consiguiendo resultados, pero en paralelo empezar a "trabajar" en la matriz, ganarse a los nuevos dueños y sus directivos para ganarse respeto y hacer carrera internacional.

Si decide no vender y tiene el gen emprendedor ha de plantearse cómo evolucionar y dejar la compañía a las generaciones venideras lo mejor posible. Quizás deba plantearse la entrada de un socio industrial de referencia para potenciar y profesionalizar la compañía. En muchas ocasiones la idea familiar originaria, o las fuentes de financiación, no son suficientes para adaptarse o luchar en igualdad de condiciones en el mercado global, con lo que la entrada de nuevos inversores es un balón de oxígeno para la compañía, aunque pierda parte del origen accionarial.

Si no vende y no tiene el gen emprendedor quizás tenga que buscar un perfil adecuado para su organización. De todos modos, lo mejor en estos casos es vender y rentar el capital ganado antes de perderlo en el futuro por falta de ganas, actitud o capacidad.

- Luis Soler, Socio de Odgers Berndtson