Una segunda profesión a los 42 años

29 nov. 2009

Una segunda profesión a los 42 años

Soy licenciado en Empresariales y he pasado los últimos 17 años en diferentes puestos de responsabilidad en administración de empresas, con una carrera interesante y ascendente. La cuestión es que desde siempre me ha atraído el mundo del derecho, en particular el mercantil, y me estoy planteando estudiar la carrera a distancia. Creo que me equivoqué de vocación, pero tampoco estoy seguro de que sea posible e inteligente iniciar una segunda carrera como jurista a los 42 años, dado que me va bien en mi actual actividad. ¿Qué opinan? G.F.M. Madrid

RESPUESTA. A los 42 años todavía se tiene casi más de la mitad de la vida profesional por delante y, si uno cree que se equivocó de carrera, está en un excelente momento para reenfocarla.

Además, teniendo en cuenta que su interés se dirige principalmente hacia el área del derecho mercantil, su experiencia en posiciones de responsabilidad en administración de empresas aportará un excelente valor a su carrera y complementará su formación jurídica en el momento en que la finalice.

También el hecho de elegir la modalidad a distancia para cursar los estudios, resulta una alternativa muy acertada en su caso, porque no tiene que romper con su actividad profesional actual y el área de derecho que más le interesa supondrá, además, una continuidad y una ampliación de sus conocimientos en el mundo de la empresa. Los cambios que propone, pues, son fluidos y pueden integrarse perfectamente en su experiencia profesional actual.

Por otra parte, aunque más tarde llegara a la conclusión de que realmente no se iba a dedicar a la judicatura, la formación en derecho (y especialmente en el campo mercantil) es una excelente herramienta que le ayudará en el mundo de la gestión empresarial, al tiempo que responderá a sus inquietudes intelectuales e intereses personales.

Así que si está totalmente convencido de iniciar una carrera de jurista a los 42 años: ¡adelante! Le quedan aún muchos años de vida profesional y, además, siempre tendrá la alternativa de incorporarse a la dirección de asesoría jurídica de algún grupo empresarial o de ocupar puestos similares ligados al ámbito jurídico y de la empresa.

No se trata de empezar de cero, pero sí de potenciar y desarrollar su experiencia en una dirección diferente que le proporcione una mayor satisfacción.

- Sonia Mª Pedreira de Pinho, Consejera Delegada de Odgers Berndtson