Pasar de pequeño empresario a directivo

15 ene. 2012

Pasar de pequeño empresario a directivo

Soy un arquitecto que durante los últimos 12 años he mantenido abierto un despacho con otros tres socios. Llegamos a tener 12 empleados, aunque ahora nos disponemos a disolver la empresa ante la caída de pedidos. Todavía me siento joven -tengo 42 años- , pero un tanto desmoralizado con mi profesión. Dada mi experiencia de gestión en la empresa, me pregunto si es posible reciclarme hacia puestos directivos, cómo debería completar mi formación para conseguirlo y hacia qué sectores debo encaminarme. F.T. Internet

RESPUESTA. Si va a disolver la empresa por la caída de pedidos, si todavía se siente joven y, si de verdad, se siente desmoralizado con su profesión, necesita un confesor, un terapeuta clínico o, lo más deseable, cantar una marcha militar y reinventarse.

¡No abandone a la primera! No sea gallina, deje de ser una commodity y tenga las agallas necesarias para descubrir que "en las cenizas del fracaso (se las quiere llamar así) están las semillas del éxito".

Piense en aquello en que es bueno y ha hecho bien, en lo que más le ha gustado y divertido y, en vez de buscar un puesto de trabajo en que le paguen un sueldo, busque clientes que le paguen honorarios por los servicios que, sin duda, es capaz de proporcionar. Recuerde los mejores momentos de su carrera y trate de reconstruirlos.

Si está liquidando su empresa de 12 empleados, ahora está a tiempo de crear una nueva compañía que empezará con una persona. Este puede ser usted.

Respecto a su consulta, pregúntele a alguno de mis colegas del sector. Seguro que le darán una respuesta más profesional y conservadora, más sensata y menos provocadora que la mía. Pero la mía es la que realmente necesita.

¡Ánimo! ¡Suelte amarras, suelte lastre y las mochilas cargadas de piedras que lleva encima! Está en la edad en que puede iniciar algo grande en su carrera y en su vida. Si la coyuntura es difícil, mayor será su mérito al lograr lo que pretende. Hay mucho que ganar y muy poco que perder.

-José Medina, Presidente de Odgers Berndtson Iberia