Nuevos modelos de comunicación interna

29 sep. 2013

Nuevos modelos de comunicación interna

Hace unos meses asigné una persona para que llevara la comunicación interna de la compañía. Había mal ambiente y notaba que se estaban perdiendo oportunidades de negocio. La verdad es que ha ido todo muy bien, pero siento que aún podría hacer algo más, ¿qué me recomiendan? P.V. Madrid

RESPUESTA. Es habitual en empresas de tamaño significativo o con alta incidencia social el dotarse de estructuras complejas dedicadas a cuidar y controlar la comunicación y la imagen corporativa, tanto interna como externamente. Por el contrario, en la mayoría de las pymes el seguimiento de los medios y la política de comunicación hacia los empleados se ejerce en los pasillos, en las cafeterías, en las comidas, etcétera.

En este tipo de compañías es clave controlar los detalles para evitar los desajustes organizativos, la mala praxis, los resultados negativos, la desmotivación, la rotación no deseada y el mal ambiente. Está claro que hay que empezar por lo formal y estructurar un plan determinado asignando una persona a estas labores, tal como ha indicado. Sin embargo, para la siguiente fase debe poner en marcha la comunicación no formal.

Se trata de realizar acciones de comunicación "no organizativas". Además de los eventos pautados y programados, organice encuentros con la plantilla que parezcan más desarbolados e improvisados para sorprender, obtener información y contentar y motivar a su gente. La consecución de algún cliente nuevo, la salida o entrada de algún empleado, cualquier situación es buena para generar "roce".

Identifique personas clave de confianza. Tener dos o tres personas de máxima afinidad en posiciones clave de diferentes niveles le será muy útil para levantar temas y problemas de la organización, y así anticiparse a posibles problemas.

Lidere la comunicación. Aun cuando disponga de ese departamento o esa persona para esas labores, dedíquele un valioso tiempo, como si fuera una visita a su principal cliente. Escuchar, intuir y aprovechar para lanzar mensajes en atmósferas más relajadas con su gente le aportará información valiosa que repercutirá positivamente en los resultados de su compañía.

La calma en las organizaciones normalmente es la antesala de la tormenta. Por tanto, es importante tener siempre en marcha acciones formales e informales que, aunque no sean clave, sí permitan mantener el foco en la comunicación y levantar otros temas que estén emergiendo en su organización. Lo último que hay que hacer es dejar de realizar ese push constante sobre la comunicación bidireccional con los empleados.

- Luis Soler Vázquez-Guillén, Socio de Odgers Berndtson