Negociar la contraoferta o aceptar el traslado

06 jul. 2014

Negociar la contraoferta o aceptar el traslado

Presenté mi candidatura a un puesto dentro de un departamento de nueva creación dedicado al negocio digital en la empresa distribuidora en la que trabajo. Al director de ese nuevo departamento le he gustado, aunque al ser un movimiento lateral pretende mantenerme la misma retribución, una cuestión que deberé tratar con el director general. En el proceso se ha cruzado una contraoferta de mi actual jefe para convertirme en su segundo de a bordo, con mejores condiciones. ¿Es inteligente utilizar la contraoferta para negociar una subida con el director general? ¿Es factible rechazar ahora el traslado? G.F. Madrid

RESPUESTA. Para ser claro: debe aceptar el traslado. Dude mucho de las contraofertas. Su jefe podía habérsela hecho antes de esta nueva situación; y es ahora cuando se acuerda... Como regla general, no acepte contraofertas porque están basadas en criterios cortoplacistas e improvisados. A medio y largo plazo, es un error hacerlo. Quien le ha hecho la contraoferta solo se acuerda de usted cuando dice que se va. A él no le interesa usted: sino que siga desempeñando su tarea. Y no sabemos si prepara un posible ajuste de cuentas futuro. Sólo intenta resolver el problema que le supone su ausencia. Le está comprando por dinero y lo de "segundo de a bordo" es un futurible en el que no tiene por qué creer.

Los motivos para aceptar un cambio son, en primer lugar, el filet mignon, el proyecto, y, en segundo, la guarnición, el salario. Yo le transmitiría a su nuevo jefe claramente el interés por el nuevo proyecto y, como opción, le pediría, si fuera posible, que le eleve algo el salario, como lo que le propone su antiguo jefe, pero dejando claro que el proyecto le interesa, aun con el mismo salario. Todo lo que sea aceptar la contraoferta es caer en un error o caer en una trampa.

- José Medina, Presidente de Odgers Berndtson