¿Me arriesgo a cambiar de empresa?

09 oct. 2011

¿Me arriesgo a cambiar de empresa?

Estoy en un proceso bastante largo que posiblemente se traduzca en una oferta para un puesto de director de ‘marketing’ de una compañía. El puesto es atractivo, y la empresa, importante, pero algunas cosas no me acaban de convencer. Por ejemplo, en una de las entrevistas con tres directivos de la empresa noté una fuerte tensión entre ellos, casi saltaban chispas, como si yo no estuviera allí. Me falta una entrevista con el consejero delegado, pero fuentes del sector me advierten de su estilo impaciente y autoritario. Ahora tengo un buen puesto, de menor categoría, y no sé si vale la pena correr el riesgo de meterme en ‘Guatepeor’. G. F. Internet.

RESPUESTA. Nuestro consejo es que, si realmente le interesa la empresa, acuda a esa entrevista, porque no tiene nada que perder. Las referencias que le han dado, tómelas como un dato más, pero intente que no condicionen sus percepciones. Pero preste más atención a la situación que presenció en su entrevista anterior. Esta puede ser el síntoma de una tensión evidente dentro de la organización derivada de unos resultados por debajo de lo esperado o de una competición por el poder.

Bien analizado lo anterior, tendrá información para saber a qué tipo de reto se tendría que enfrentar y en qué medida podría gestionarlo, o si se va a ver en medio de un fuego cruzado.

La coyuntura que atravesamos no contribuye a mejorar el ambiente de las organizaciones y, en muchos casos, "saca al Mr. Hyde" de muchos directivos, bien con el objetivo de "defender lo suyo" o porque piensan que volviéndose particularmente agresivos, muchas veces traspasando el umbral de la buena educación, van a conseguir que la gente reaccione. Lo cierto es que actuando así, en las organizaciones se instala la cultura del terror, que trae consigo que se paralicen y no avancen hacia la consecución de sus objetivos.

Si la situación está cerca de lo descrito es muy probable que se espere de usted resultados inmediatos, y es que, hoy, los "periodos de gracia" son casi inexistentes. No están los tiempos para correr riesgos innecesarios, pero nadie mejor que usted sabe las implicaciones que, en todos los sentidos, pueden tener las decisiones que tome.

- Luis José Murillo, Director General de Odgers Berndtson España