El Real Madrid ganó la Liga al Barça de forma agónica, como la tortuga ganó la carrera a la liebre en el último centímetro. En ambos casos, el ganador demostró tener más talento. Profunda reflexión y catarsis deberán hacer los blaugrana sobre bajar la guardia en la autocomplacencia, ser poco espartanos y ejercer un  liderazgo “flojeras”.

El talento humano, el de un equipo o el de cualquier organización, está formado por las capacidades de las personas, que, multiplicadas por su compromiso, se transforman en acción y resultados ganadores.

Cuando las capacidades no están bien alineadas es difícil ganar, a no ser que el compromiso, entrega y convicción sean tan grandes que hagan verdad esa ecuación de que querer es poder. Es esto lo que, con un poco de suerte merecida, le ha hecho ganar al Real Madrid. La suerte aparece cuando se la persigue con casta, perseverancia y actitud ganadora. Éstas compensan nuestra torpeza y errores y, como al Madrid, nos hacen superar contratiempos y goles que encajamos en el campo y también en la vida.

A pesar de las dificultades, con lesionados y el marcador en contra, el equipo blanco ha hecho suya la frase de Odiseo a sus camaradas durante la tempestad en su vuelta a Ítaca: “Remad fuerte conmigo, valientes compañeros. Si el músculo y la fuerza no son los de otros años, serán nuestros heroicos corazones los que impulsen nuestras velas hacia Ítaca la grande”.

La suerte que ha tenido el Real Madrid aparece cuando se persigue con casta y actitud ganadora

Igualmente, nunca olvidaré las palabras que un gran entrenador de atletismo nos decía a los fondistas, allá por nuestra dorada juventud: “Si te flaquean las piernas, la cabeza te hará seguir. Y si te flaquea la cabeza, te queda el corazón, que vale por todo”.

También Warren Bennis, un maestro del liderazgo, nos solía decir que la entrega y convicción valen y cuentan más que la mitad del Cociente Intelectual.

Grandes jugadores de fútbol, como Roberto Martínez, Rubén Cano y Zoco, compensaban su aparente torpeza y tosquedad con una total entrega y empuje que les llevó a ganar grandes títulos. Así ha ocurrido con el Real Madrid en la segunda mitad de la competición liguera y en los dos últimos partidos. Algo de fortuna le ha acompañado. Pero ante el éxito en la vida, es bueno pensar que la mitad es buena suerte y la otra merecimiento propio de haberla sabido buscar con fe, aunque no siempre haya sido con acierto.

Profunda reflexión y catarsis deberá hacer el Barça sobre bajar la guardia en la autocomplacencia

Finalmente, como Jenofonte con los persas en  “La retirada de los diez mil” y los grandes líderes en situaciones de extrema dificultad, el Madrid, en vez de descomponerse, ha sabido jugar bien sus naipes y triunfos más valiosos, recurriendo a sus mejores virtudes: casta, entrega y actitud ganadora. A pesar de su mediano juego, son las que le han conducido a la victoria.

Si querer es poder, fe, convicción y corazón son talento.

José Medina

Publicaciones

Insight

Consejos de carrera para llegar al Comité de Dirección

No importa lo joven que seas ni lo lejos que estés del Comité de Dirección, estas 8 simples regla...

Insight

El escenario de 2020...

...se regirá por una constante incertidumbre y cambios organizativos y tecnológicos. Serán necesa...

Insight

The pursuit of happiness

What motivates top executives around the world?