Falta de motivación al estancarse el proyecto

21 jun. 2009

Falta de motivación al estancarse el proyecto

Hace nueve meses me incorporé como director de sistemas a una empresa distribuidora de productos cosméticos con el encargo de pilotar una completa renovación tecnológica de la compañía, que cuenta con varias delegaciones y más de cien empleados. Pero, con la justificación de las menores ventas por la crisis, el proyecto se ha quedado en "stand-by", y me encuentro gestionando equipos obsoletos y "apagando fuegos" en un sistema informático que ya debería estar rediseñado. Cada vez me cuesta más ir al trabajo, que profesionalmente no me aporta a pesar de que el sueldo está bien, pero tal como están las cosas en la economía no me parece que la solución sea dimitir. ¿Qué opinan? J.T.S. Internet

RESPUESTA. Incorporarse a un nuevo proyecto con la ilusión que ello conlleva y ver que se paraliza por una situación coyuntural, como puede ser la que vive la economía en estos momentos, es especialmente frustrante, pero hay que saber relativizarlo. Es cierto que son muchos los proyectos de inversión que se están aplazando, cuando con cancelando, "hasta que escampe" y ello requiere incrementar el nivel de tolerancia personal hacia este tipo de situaciones (mucho más habituales de lo que piensa quien las sufre) e intentar ser más pragmático.

Cualquier empresa se puede encontrar en una situación parecida. Es un momento en el que se busca aumentar la eficiencia de todo y, con más motivo, de la infraestructura tecnológica. El objetivo no es tener "lo último", sino obtener el mayor rendimiento de los recursos disponibles. Antes de plantearse la opción de una dimisión, que no va a resolver nada, menos cuando las oportunidades no abundan, debería conocer y analizar las verdaderas causas por las que su empresa ha tomado esa decisión. Quizás así pueda proponer alternativas para encontrar una solución a ese aplazamiento en forma de subcontratación de servicios, subvenciones, financiaciones preferentes y ayudas para la renovación de la infraestructura informática.

En definitiva, estimule su creatividad para buscar salidas que supongan un ahorro de costes. Si su empresa no las encuentra útiles o ni siquiera está dispuesta a estudiarlas, entonces será el momento de ponerse en el mercado. Esta experiencia debería servirle para analizar con más detenimiento el próximo proyecto que acepte.

- Luis José Murillo, Director General de Odgers Berndtson España