¿Es indiscreto informarse sobre una empresa?

09 nov. 2008

¿Es indiscreto informarse sobre una empresa?

Me han incluido en un proceso de búsqueda para un puesto de director comercial en una compañía de suministros industriales. Las funciones y la remuneración parecen atractivas, según lo que me ha comentado el cazatalentos, pero no sé mucho sobre la empresa. Actualmente estoy a gusto en mi trabajo, y no querría cambiarme a cualquier sitio. ¿Cuál es la forma adecuada de investigar la solvencia y estrategia de esta firma? ¿Es correcto si pregunto a algunos colegas que pueden conocerla? ¿Debo compartir mis dudas con el cazatalentos? J. G. C. Vitoria

RESPUESTA. Claro que sí. Por supuesto que debe compartir sus dudas con el cazatalentos; dígale que le gustaría obtener más información sobre la compañía y también sus dudas sobre si en esta etapa de su carrera le interesa o no un cambio profesional (puede ocurrir que una excelente oportunidad en una buena compañía no coincida con el momento en que estemos buscando un cambio).

El consultor y el potencial candidato deberían tener una relación abierta y de intercambio de información objetiva por parte del consultor (datos sobre la compañía, puesto, posibilidades de desarrollo, etcétera) y de datos profesionales veraces (historial profesional, educación, logros y demás) por parte del potencial candidato. Todo ello de una forma directa, clara, transparente y fiable. Y sin olvidarnos, obviamente, de que el consultor tiene, además, la misión de evaluar al candidato desde el punto de vista de potencial, competencia para el puesto, capacidad técnica, ajuste cultural con la empresa...

Un proceso como éste sólo tiene sentido si se desarrolla en un clima de confianza y comunicación. Esto implica que, desde que lo autoriza el cliente, el consultor proporciona al candidato toda la información de interés sobre la compañía y la posición. En suma, toda la información relevante para que el candidato pueda tomar su decisión con seguridad.

Buscar datos adicionales sobre la empresa en el mercado será decisión personal, siempre que lo haga con discreción y sentido común. Por su parte, el consultor también debe dejar claro al candidato que el proceso en el que participa se compone de varias etapas: evaluación de experiencia profesional, competencias personales, estilo de liderazgo, ajuste a la firma y al puesto y, por último, solicitud y verificación de referencias que le serán proporcionadas al cliente antes de su contratación. La información debe fluir en ambos sentidos.

Si se hace bien, contribuye al máximo acercamiento de las expectativas de ambas partes, y a que la misión del consultor de búsqueda concluya con éxito, porque nuestro trabajo se mide por el grado de satisfacción de nuestros candidatos y clientes.

- Sonia Mª Pedreira de Pinho, Consejera Delegada de Odgers Berndtson España