El riesgo de decir que no

01 jun. 2008

El riesgo de decir que no

Llevo tres años siendo Director Financiero de una mediana empresa madrileña del sector de Tecnología. Y ahora la compañía me ha propuesto convertirme en director de la nueva oficina en Barcelona, una gran apuesta empresarial y profesional. El traslado, sin embargo, tendrá un alto coste personal y familiar, además de los problemas de lengua y la adaptación. Dado que estoy contento con mi actual puesto, ¿sería un error rechazar el traslado?” V.R.A. Madrid

RESPUESTA. El puesto que le proponen supone una promoción profesional importante en la medida en que la empresa pone en sus manos la principal apuesta estratégica de expansión geográfica y de negocio que tiene. Como responsable de la nueva oficina tendrá la oportunidad, que no se da muchas veces en una carrera profesional, de gestionar una nueva unidad de negocio desde cero y de formar un equipo de colaboradores. En definitiva, te ocuparás de una cuenta de resultados.

Si lo que busca es orientar su desarrollo profesional hacia el área de gestión, dejando atrás una especialidad funcional como es el área financiera, es una excelente oportunidad. Si, por el contrario, pretende desarrollar su carrera asumiendo mayores responsabilidades en el área financiera, aceptar el traslado supondría un cambio radical.

Pero sólo si está convencido de que es una buena oportunidad profesional, analice las consecuencias e implicaciones que el traslado podría conllevar para usted y su familia. Como punto de partida, si existe la posibilidad de conciliar la carrera profesional del cónyuge, trasladándose por un período de tiempo fuera del lugar de origen resultará siempre una experiencia estimulante a nivel profesional y atractiva en el ámbito personal, porque permitirá que desarrollemos nuestra capacidad de adaptación e integración en nuevas culturas e incluso entrar en contacto con un nuevo idioma.

Eso sí, siempre en el caso de que considere que éste es el tipo de desarrollo profesional que está buscando. De no ser así, no debe aceptar el traslado ni embarcar a su familia en un proyecto que no vivirá con alegría ni como un reto personal y profesional.

- Sonia Mª Pedreira de Pinho, Consejera Delegada de Odgers Berndtson España