Daños por la fuga de profesionales

22 abr. 2012

Daños por la fuga de profesionales

Dirijo una ingeniería especializada en el sector industrial. En el último año he perdido tres figuras clave en la gestión de la compañía. Lo más dramático es que han creado una empresa similar y una parte importante de mis clientes se han ido con ellos. He contratado a tres profesionales para reemplazarlos, pero las ventas y la calidad en la prestación de servicios no se han recuperado. Somos un pequeño equipo de 45 profesionales y el ambiente se ha enrarecido desde entonces. ¿Qué me recomiendan? J.F. Sevilla

RESPUESTA. Antes de tomar cualquier decisión, es importante analizar las causas de la salida de los tres integrantes de su equipo. Nunca se escriben (aunque haya cuestionario de salida), pero siempre se pueden adivinar entre líneas en las explicaciones que hayan dado sobre su salida. Identificar los motivos reales por los cuales han tomado esa decisión, a veces, es muy complicado por ser una combinación de factores: personales, carrera, económicos, desalineamiento, diferencias de cultura, etcétera. Es clave saber si ha habido un error de gestión, o si simplemente son cosas que pasan en su sector.

Si cree que ha sido un error de gestión, reúnase con su equipo directivo y analice la situación. Demuestre preocupación, que no rencor, por la salida de estas personas, y, junto a ellos, prepare un conjunto de acciones para asegurar la atención a los clientes (delivery), facilitar la incorporación de las nuevas personas y minimizar la posibilidad de nuevos abandonos. Adapte o diseñe planes de carrera, revise la política de bonos, de gestión y de autonomía de las operaciones, etcétera. Aproveche la ocasión para darse cuenta de que algo en la compañía deberá cambiar para mejorar su gestión. Algo, aunque sea lo más mínimo, nada puede seguir igual.

Si son cosas que pasan, tenga preparado un plan de contingencia y esté siempre muy pegado a las operaciones. Situarse cerca de los proyectos supone tener contacto directo con el cliente, con su equipo y sus preocupaciones. Es la única manera de evitar perder visión de mercado y prever fugas o problemas con clientes y empleados.

En relación con estos procesos de salida, por tanto: 1) sea consciente de que volverá a pasar, 2) esté preparado para cuando ocurra, 3) prepare una salida ordenada y profesional (evite discusiones o calentamientos absurdos), 4) no pierda el tiempo criticando a los que se van, 5) actúe enseguida con los que se quedan para transmitir calma y tranquilidad, y 6) aproveche de cada fuga algo para mejorar su gestión y su calidad personal y profesional como directivo.

Mitigue la baja de cara al exterior (todos somos reemplazables), pero aproveche las salidas para dar un salto en su gestión y nunca diga que no se podía haber evitado. Siempre algo de culpa habrá tenido. Si su culpa es elevada, preocúpese. Si es baja, alármese, quizás está lejos de la realidad.

- Luis Soler, Socio de Odgers Berndtson