Cuando los proyectos no se realizan

30 ene. 2011

Cuando los proyectos no se realizan

Hace año y medio fiché como directora de marketing para una editorial especializada en libros infantiles y juveniles. Es una empresa familiar, pero que -según mis conversaciones con el presidente y dueño- tenía grandes planes de crecimiento. Sin embargo, no ha habido muchos cambios, y mis iniciativas siempre han tropezado con la falta de presupuesto y los celos de los directivos de área. En resumen, me siento bloqueada, inactiva y con ganas de dejarlo, pero mis amigos me dicen que no debo irme por las buenas, sino esperar al despido o a otra oferta. ¿Qué me aconsejan? V.J. Bilbao

RESPUESTA. El primer consejo es que retome los planes iniciales y los compromisos establecidos en su día con el presidente y aborde con él la situación. Como directora de marketing, supongo que tenía unos objetivos a alcanzar en unos plazos determinados y sería conveniente que empezara por comparar los objetivos fijados hace un año y medio con lo que se ha avanzado hasta este momento.

Ante una situación como la que describe en la que el profesional encuentra a su llegada, como es natural, cierta resistencia a los cambios que propone, lo primero que hay que hacer es un ejercicio de humildad y pragmatismo para saber exactamente qué es lo que está frenando nuestro plan de acción. También deberemos estar preparados para proponer aquellas alternativas que consideremos más viables una vez que ya conocemos la empresa.

Abordar cambios demasiados ambiciosos en organizaciones de estas características puede conducir frecuentemente a la frustración y a la parálisis.

La comparación objetiva de lo que se pretendía y lo que se ha hecho le aportará un feedback sobre cómo se percibe su actuación y le permitirá saber si tanto el presidente como los demás comparten su punto de vista.

Otra alternativa sería presentar un plan más ajustado a la realidad de la empresa que dejará claro que lo que el presidente y usted pensaban llevar a cabo no puede ponerse en marcha.

En ambos casos conseguirá clarificar su situación profesional de una forma positiva y saber exactamente dónde está y cómo tiene que afrontar su carrera futura. Creo que debe ser proactiva a la hora de dar una solución al problema y no esperar pasivamente el despido u otra oferta laboral que determinen su futuro por usted.

- Sonia Mª Pedreira de Pinho, Consejera Delegada de Odgers Berndtson