Comentar o no mis expectativas salariales

03 nov. 2013

Comentar o no mis expectativas salariales

Estoy participando en un proceso de selección para ocupar el puesto de jefe de administración y finanzas de una compañía. Tras una dura criba, en este momento solo quedamos tres personas optando a ese puesto. Al finalizar la última entrevista me comentaron que en la siguiente reunión me preguntarían sobre cuáles eran mis expectativas salariales, que reflexionara al respecto. He recopilado información sobre la media de sueldos y la cifra se encuentra en 36.000 Euros. El problema es que temo que mis competidores manejen una cifra más baja y que se decanten por alguno de ellos atendiendo a la opción más económica. ¿Qué rango salarial debería comentar a mis entrevistadores? J.R. Mallorca

RESPUESTA. Para empezar, no se precipite en dar por las buenas sus expectativas salariales. La primera regla de oro de la contratación salarial es: "No negocies el salario hasta que te hayan dicho que tú eres el candidato elegido". Parece que en este caso esa negociación forma parte del criterio de selección, aunque no debería ser así. Si, como dice, se van a inclinar por la oferta más barata, piense detenidamente si es esa la empresa que le puede interesar.

Su respuesta debe ser la siguiente. Si está trabajando, ellos ya tienen la información sobre su salario y deben tener asignado un nivel salarial para el puesto al que opta. El proyecto le interesa y lógicamente no se va a cambiar por menos. Si no está trabajando, diga, además, que, como el proyecto le interesa mucho, ha obtenido información del mercado, y la media, calcula, se halla en unos 36.000 euros, pero, no obstante, está dispuesto a estudiar el tema con flexibilidad. Para usted, lo importante es el puesto y el proyecto, y el salario debería estar razonablemente alineado con la responsabilidad del mismo.

No olvide que su estrategia de negociación y de flexibilidad ha de ser que apuesta por el proyecto y el futuro, y no la de ser necesariamente el más barato. Deje claro que las concesiones razonables que haga son por esto.

Las fases de un proceso de selección son las que se exponen a continuación: 1. ¿Quién es usted? 2. Usted nos gusta. 3. Usted nos interesa. 4. Queremos contratarle. 5. Esta es nuestra oferta (es decir, el momento de negociar el salario). 6. ¡Le hemos conseguido, le hemos cazado! No se deje cazar, ni firme compromisos sin haber clarificado el salario.

- José Medina, Presidente de Odgers Berndtson