Cómo abordar la sucesión

10 abr. 2011

Cómo abordar la sucesión

Soy propietario y presidente de una empresa de mediano tamaño dedicada a importación y distribución de electrónica industrial. Con vistas al futuro (me quedan unos cinco años a pleno rendimiento), me gustaría que mi hijo -que actualmente estudia en EE.UU. el equivalente a Empresariales- tomara las riendas del negocio, pero dudo si integrarle en la empresa al terminar sus estudios. A mi lado aprendería los secretos del negocio, pero quizá limitaría su horizonte. Tengo posibilidad de hacerle pasar por alguna de las multinacionales con las que trabajamos, aunque no sé en qué área es más importante que se forme (financiera, comercial, producto...). ¿Qué opinan? J.M. Barcelona

RESPUESTA. El planteamiento de que su hijo trabaje en la empresa durante un determinado periodo de transición (entre tres y cinco años) antes de tomar el timón del negocio familiar parece razonable; pero como la carrera de su hijo y la sucesión es un tema de dos, primero sería importante clarificar con él cuáles son sus expectativas de carrera y cómo le gustaría completar su formación para esta posición porque, por muy buena que sea la planificación teórica, para que tenga éxito necesitará forzosamente la implicación de la persona que está siendo formada.

Desde el punto de vista metodológico, lo ideal sería que, al terminar sus estudios universitarios, su hijo trabajara durante un par de años en otra compañía, iniciando así su actividad profesional, aprendiendo y desarrollándose en los ámbitos personal y profesional de forma autónoma, como uno más, trabajando y compitiendo como cualquier profesional de su generación.

Esto, además de conocimientos, le aportará seguridad en sí mismo, vivencias personales y ampliará sus horizontes: aprenderá otras formas de trabajar distintas de las suyas o las de su empresa.

Transcurrido este periodo, lo ideal sería que inicialmente pasara por diversos departamentos de su empresa (financiero, marketing, comercial, producción, etcétera) para adquirir una visión global del negocio antes de hacerse cargo de él. Idealmente, esta fase debería hacerse de forma sistemática, estableciendo una serie de plazos y objetivos en cada una de las áreas.

A la hora de implementar planes de sucesión de padres a hijos, además, siempre es bueno que haya una persona externa que actúe como tutor de quien es formado, para que la relación familiar y la profesional no se entremezclen demasiado.

Y, por último, debe tener presente que puede que su hijo tenga otros planes a corto plazo para su carrera profesional, y aun en este supuesto, como miembro de la familia, debe involucrarle en la discusión sobre el futuro de la empresa, incluso aunque al final decidiera no trabajar en ella directamente.

- Sonia Mª Pedreira de Pinho, Consejera Delegada de Odgers Berndtson